domingo 31 de mayo de 2009

DÉCIMA

Una noche se dará
que la muerte irá a buscarte
pues el no querer amarme
con tu vida pagarás.
¡Ayudadme!, gritarás
y amparo no habrá de nadie.
Mas hoy soñaste con naipes
y que es tan oscura tu alma
aun cuando tiembla la cara
que su buen sitio es el aire.

lunes 18 de mayo de 2009

SORAYA ES PARA MÍ

Soraya Arnelas "nos mandó al cuerno" a todos con su primer disco. Después llegaron dos discos más con las versiones de los éxitos de los ochenta, dando en la diana y haciéndose un respetable hueco en el panorama musical, además de contar con un público exigente. El trabajo de su cuarto disco le hizo cambiar radicalmente su registro ofreciendo un nuevo estilo y estética musical. En otras palabras, un recorrido impecable en sólo cuatro años.

Por votación popular, representó a España en el Festival de la Canción de Eurovisión. La joven cacereña defendió allí La noche es para mí, tema sencillo y pegadizo con un toque arábigo, y realizó una actuación brillante y enérgica.
Hasta aquí, todo bien.

Resultado de la actuación en Eurovisión: penúltima posición (24ª) con veintitrés puntos (12 de Andorra, 7 de Portugal, 3 de Suiza y 1 de Grecia).

Ahora es cuestionada y condenada por gente que aun con cierto criterio y conocimiento sobre Eurovisión no ha tenido en cuenta varias cosas:

→ Cada vez hace más daño el "vecinismo" y el tejemaneje entre los países del este y las últimas adquisiciones de los participantes balcánicos.

→ Televisión Española cometió el gravísimo error de retransmitir en diferido la segunda semifinal del festival. Los miembros de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) estudian la sanción para España por este incumplimiento de normativa.

→ Tras seis años de ausencia, se vuelve a contar con un jurado que, junto con el "televoto", determina la puntuación de las actuaciones.

→ El vestido de "patinadora sobre hielo" de Soraya, como algunos han definido, se trata de un diseño compuesto por más de 10.000 piedras preciosas y cristales de Swarovski.

→ Gracias a la cultura de fiesta y toros difundida por Franco se ríen de nosotros, y nos traen y llevan como quieren. Así que propongo que Televisión Española haga con la UER lo mismo que Pedro Almodóvar con la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, un buen corte de mangas, igual que Italia.

Muchos han preferido señalar a Soraya antes que reconocer éstas y otras cagadas que desde hace casi veinte años nos acompañan. ¡Hipócritas! En fin...

Se dice que esta semana Soraya volverá a aparecer en Operación Triunfo, donde ya dió muestras de vigor en el escenario y nos anunció que se convertiría en una pedazo de artista por su Mein Herr, entre otras célebres actuaciones.

Después de todo, puede que este insignificante pinchazo en Eurovisión le venga aún mejor para su carrera, que ya está más que reforzada con un disco de oro y dos de platino.

lunes 11 de mayo de 2009

ANTAÑO (I)

Clara tenía la tez tan tersa como su propio nombre. La ropa de la muchacha guardaba la mezcla del olor a jabón puro y la plancha reciente, sobre todo en su blusa color marfil. No había mucha gente en el vagón, pero la mayoría se embobaron al verla caminar hacia su asiento, por su belleza y atavío. Y ella, consciente de las miradas, se mantenía serena y discreta mientras avanzaba, pero en ningún caso tímida.

Al poco trecho recorrido se sintió intrigada por los viajeros que compartían su asiento: enfrente, una mujer morena de graciosas arrugas, campesina o lavandera, que comía una crujiente manzana cual ardilla, y a su derecha, un caballero firme. Clara comenzó a enredar su ondulado pelo moreno entre los dedos índice y corazón, haciendo bucles con suaves giros de muñeca. De reojo observaba al atractivo joven, y cuando creía ser descubierta por él volvía rápida la cara hacia el lado contrario, disimulando, como interesada por el paisaje de la sierra madrileña. Entendió que el joven estaba ensimismado con algo ciertamente divertido ya que sus labios dibujaban una mueca de alegría.

La anciana acentuaba la pesadez del viaje con los ruiditos de sus mordiscos y Clara le hizo saber que se sentía molesta con una mirada un tanto áspera.

- ¿Quiere una, joven? -, la mujer, con un gesto de bondad y sencillez excepcional. - Ya verá qué rica -.

Clara, sorprendida, se encogió de hombros y alargó la mano.

- Parece fresca, gracias -.

Una fuerte sacudida hizo que la bolsa de la anciana cayera al suelo y que todas las manzanas que llevaba salieran rodando precipitadamente. Las manzanas parecieron poseer vida de pronto. La de Clara saltó de su mano y se acomodó en la entrepierna del joven, que en seguida se recobró de su abstracción.

- ¡Ah, lo siento muchísimo, caballero! ¡Disculpe mi torpeza! -, muy nerviosa.

- No se preocupe, no ha sido su culpa, señorita -, sonriendo, mientras retiraba la manzana. - Tome -.

Silencio. Clara y el joven se miraban inmóviles. Él aún sonriente, ella con los ojos entrecerrados, apretando los labios.

- Puede comerla si quiere... -.

Entonces Clara se echó a reir con una escandalosa risa nerviosa, sin poder parar. Y él, después de pensar a qué venía esa reacción, se unió a la circunstancia a carcajadas también.