Como ya dije en otra ocasión, algunas de las personas que forman parte del grupo de teatro se han convertido en verdaderas amistades. Espero que sigamos disfrutando de nuestras historias tal como lo hacíamos antes. (Por cierto, yo me ocupo de hablar con el emperador de la "Tierra de Nadie" para concretar la celebración de la "Cena de la Oposición".)
Y por último, le agradezco especialmente a Ángel Fiel, director de la obra, su confianza en mí para la interpretación del papel de Juan. El entendimiento, apoyo y ánimo mutuo ante las contrariedades que se presentaron durante el montaje, dieron lugar a una sólida amistad, que comenzó a forjarse ya desde los primeros días de trabajo de mesa de la obra.
Para vuestra información, os diré que Ángel Fiel es uno de los mejores escenógrafos de este país: en octubre del año pasado, recibió el "Premio al Mejor Montaje" por La zorra y las uvas, de Guillermo Figueiredo, en el X Certamen Nacional de Teatro de Otoño "Ciudad de Béjar".
Dicho lo cual, me dispongo a presentaros mi particular recuerdo de La bella Dorotea, uno de los trabajos de mi trayectoria artística que más aprecio:








