En estos últimos veinte días he disfrutado de dos espectáculos de teatro sensacionales en Madrid. Uno de ellos fue El perro del hortelano, de Lope de Vega, que ofrece un fuerte examen de la relación entre el amor y el poder, combinado con el humor, el engaño y el juego.
Una Blanca Oteyza (Diana) increíblemente tensa y un Ernesto Arias (Teodoro) muy predecible fueron eclipsados por Lidia Otón (Marcela) y Óscar Zafra (Tristán), que estuvieron fantásticos de principio a fin. A próposito de ésto, decir que desde hace ya tiempo me resulta mucho más grato el trabajo de los actores secundarios que el de los principales...
Wymazywanie cuenta la historia de Franz Josef Murau (Piotr Skiba), que recibe la terrible noticia de la muerte de sus padres y de su hermano en un accidente de tráfico.
La acción se desarrolla en una ciudad de Austria, país infectado por el fascismo oculto en aquel momento, y se centra en la casa familiar del protagonista. En ella están sus hermanas, Cecylia (Jolanta Fraszynska) y Amalia (Agnieszka Roszkowska), dos mujeres hipócritas por su estúpido comportamiento tradicional (igual que el de la madre), y su cuñado.
Franz, convertido ahora en hermano mayor por el fatal acontecimiento, debe enfrentarse a la herencia familiar, a los espectros de los padres, pero sobre todo, al pasado, en una lucha interior entre la razón y la alucinación, que desemboca en el desesperado delirio por escribir una novela antibiográfica y con ella poder extinguir todo su dolor.
Debo reconocer que ha sido el montaje de teatro más emocionante que he viso en mi vida: a los diez minutos del inicio de la actuación, estuvo a punto de darme una lipotimia por el tratamiento de la luz y el sonido. Este golpe de efecto emocional, que reproducía el accidente de coche, junto a las pantomímicas escenas del tanatorio (de un silencio que intimidaba), me hicieron sentir lo que pocos espectáculos habían logrado con anterioridad.
Quizá lo más bonito fue la reflexión final de Franz Josef Murau, en la que explicaba que "[...] Exigimos lo más absoluto de los demás, mientras que obviamos que nosotros sólo estamos dando el mínimo".
Soberbio.









